Son tiempos difíciles para todo el pueblo argentino. Por eso, el Sindicato Unidos Trabajadores Custodios Argentinos (SUTCA) continúa con la campaña solidaria “Ayudemos a cuidarnos entre todos”, que implica la distribución de insumos sanitarios para la prevención del Coronavirus y de mercadería entre distintas organizaciones de la Sociedad Civil (Nota publicada por medios audiovisuales)

“La Secretaría de Desarrollo y Acción Social del SUTCA a cargo de José Gauna está coordinando la entrega de insumos sanitarios a distintas organizaciones de la Sociedad Civil, como comedores, merenderos y clubes de barrio. También se distribuyen alimentos no perecederos. Esto no es beneficencia, esto es militancia pura, ya que esos lugares están en los barrios donde viven nuestros delegados, nuestros afiliados. Es un acto de Justicia Social. Al respecto Eva Perón fue muy clara y su pensamiento tiene absoluta vigencia; ‘La limosna para mí fue siempre un placer de los ricos; el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho. Y para eso, para que la limosna sea más miserable y cruel, inventaron la beneficencia. La limosna y la beneficencia son, para mí, ostentación de riqueza y de poder para humillar a los humildes’” reza el comunicado de prensa emitido por el Sindicato de Custodios conducido a nivel nacional por el moyanista Christian López.

En esta oportunidad repartieron termómetros digitales en escuelas de Paso del Rey, provincia de Buenos Aires. Se trata de la EEP N°2, EEP N°18 y EEP N°31. En tiempos de pandemia es un instrumento fundamental para tomar la temperatura corporal de los alumnos, indicador clave para desechar posibles contagiados con COVID 19. Esto es posible gracias a la alianza estratégica que los Custodios tienen con la Fundación No Más Hambre, entidad creada en el 2007 por Jimena Gallardo, que tienen como objetivo fundamental luchar contra el hambre, el sufrimiento físico, desamparo y abandono de personas en situación de vulnerabilidad.

Realmente sorprende gratamente la tarea que realizan los Custodios, más teniendo en cuenta que las y los trabajadores del sector cumplen agotadoras jornadas de 12 horas diarias. Sus francos y tiempo libre son dedicados a ayudar a los que menos tienen, pero no desde una perspectiva de “asistencialismo”, sino como un engranaje parte de la construcción de poder popular que permita cambiar la historia y devolverle la dignidad a quienes son los creadores de todas las riquezas: los trabajadores.