Hace horas se conmemoró el “Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”. Este hecho sucedió en la dictadura Cívico Militar iniciada en 1976. Justamente el 2 de abril de ese año, por cadena nacional, el entonces ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz anunciaba los lineamientos generales del modelo económico a aplicar:

  • Libertad de precios con la eliminación de los controles
  • Eliminación de controles cambiarios
  • Libertad de exportaciones sin impuestos
  • Libertad de importaciones
  • Libertad de las tasas de interés
  • Eliminación de subsidios a los servicios públicos
  • Reducción del déficit fiscal
  • Privatización de empresas estatales

 

La reiteración de la palabra “Libertad” anuncia el retiro del Estado en la distribución de la riqueza y recompone las ganancias de los grandes grupos económicos. Este modelo económico con consecuencias socio económicas desastrosas, es retomado con pasión por el actual gobierno nacional. Podemos ver que se repiten todos los puntos; se quitó o se redujo las retenciones a las empresas agroexportadoras que trajo como consecuencia el aumento y la dolarización de los alimentos. Se deja entrar cualquier producto importado, desprotegiendo a la industria nacional, con cierres de empresas y despidos. El sistema financiero actúa con absoluta independencia, obteniendo fabulosas ganancias con la bicicleta financiera impulsada por el gobierno y ofreciendo créditos a tasas impagables. La parcial eliminación de los subsidios en los servicios públicos trajo alocados tarifazos.

Si bien el tronco fundamental del modelo económico de la dictadura y el actual son iguales, hay sutiles diferencias. Este, podríamos decir es un “Neoliberalismo de country”, solo ganan los amigos del poder y solo algunos grupos económicos como los agroexportadores, el sistema financiero y las empresas de energía. Pero hay grandes jugadores que también pierden, a pesar de su devoción al neoliberalismo. Arcor arrojó pérdidas por la caída del consumo de golosinas y galletitas. Coca Cola ve como se reduce dramáticamente el consumo de gaseosas. Mirgor por la caída de ventas de celulares. Newsan por la baja en electrodomésticos. Consultatio por la reducción en el negocio inmobiliario. Solo algunos ejemplos y la contundente certeza de que perdimos todos los trabajadores, activos o no.

Hay otro dato; más allá del golpe a las grandes mayorías populares, esto no termina bien. Esto estalla. Solo varían las estimaciones de cuándo ocurrirá. Por eso nuestro compromiso y nuestra lucha con aquellos que se oponen a este saqueo organizado. Porque más allá del deber histórico lo hacemos en defensa propia, de nuestros compañeros, de nuestras familias.