Los trabajadores continuamos con el Plan de Lucha para que se modifique definitivamente la matriz económica de este modelo de saqueo al pueblo. Cada acción gubernamental sumerge en la pobreza a miles de compatriotas a quienes les han sacado literalmente el plato de comida de sus mesas. Gobiernan solo para un pequeño grupo de privilegiados y amigos del poder; los sectores financieros, el complejo agro exportador y las empresas de energía. Los salarios pierden a diario poder adquisitivo, los despidos se multiplican por miles y el aparato productivo ha sido destruido.

Para sostener este plan sistemático de transferencia de recursos de los sectores populares hacia los más concentrados de la economía armaron un intrincado aparato mediático y judicial que lo refuerza. El montaje a la carta de causas abonadas por los servicios de inteligencia busca disciplinar a quienes se oponen a este festival de los ricos.

No hay una sola variable que puedan mostrar como logro de gestión. El Ministerio de (In) seguridad agita peligrosamente políticas de gatillo fácil para las Fuerzas de Seguridad cuya más reciente consecuencia es la masacre de San Miguel del Monte, en una persecución que terminó con la muerte de adolescentes. Se dedican a infiltrar de manera alevosa las marchas convocadas por gremios y organizaciones sociales. Inventan “peligrosos terroristas” con vínculos internacionales que luego resultan ser trabajadores con el único delito de portación de apellido. La ministra y el presidente por cadena nacional “desbaratan” a un peligroso clan de gitanos, a los que llaman “mafia”, pero que al final eran sujetos que ahogados en alcohol cometieron un delito común.

Los Custodios tenemos sobrados motivos para parar y para continuar el Plan de Lucha. En nuestro sector se ha reducido notablemente la actividad, se ha cortado la cadena de pagos y proliferan cooperativas que esconden verdaderas empresas, pero evitan así el pago de aguinaldo, vacaciones y licencias médicas.