Desde el Sindicato Unidos Trabajadores Custodios Argentinos (SUTCA) muestran su preocupación ante la creciente ola de inseguridad que sufren las y los empleados del sector. Piden urgente una coordinación entre el sector público y privado, tomando al Estado en su rol de garante de la seguridad ciudadana. (Nota publicada en medios de comunicación)

“La dura situación económica heredada del gobierno anterior sumada a los efectos devastadores de la pandemia del Coronavirus han incrementado notablemente los hechos de inseguridad vividos en la vía pública y en comercios. Nuestros compañeros y compañeras realizan trayectos en promedio de entre 2 y 3 horas diarias de ida y otras tantas de vuelta para ir a sus trabajos y regresar a sus hogares, que en general están alejados de los Centros Comerciales que suelen contar con más presencia policial y cámaras de seguridad que disuaden a los malvivientes. Esto aumenta las posibilidades de ser víctimas de delitos” advierten desde el Sindicato de Custodios conducido a nivel nacional por el moyanista Christian López.

“La pobreza no es un indicador del aumento de la violencia y la delincuencia. Si embargo, sí se hallan relacionadas con la inseguridad social, una serie de factores sociales, económicos y culturales. Por eso si bien en este comunicado revelamos la propia inseguridad que sufren las y los trabajadores del sector, se hace imperioso coordinar esfuerzos entre la seguridad pública y la privada y analizar sus diferentes orientaciones y prioridades, las relaciones de cooperación y conflicto entre ambas. Siempre teniendo en cuenta al Estado en su rol de único garante de la seguridad ciudadana”.

Desde el SUTCA hace tiempo vienen insistiendo en la necesidad de un trabajo conjunto que mejore la Seguridad Ciudadana. Esto desde ya, al margen de todos los reclamos gremiales que surgen a diario, entre otras circunstancias, por la falta de control del Estado sobre las agencias de seguridad privada. Cuestionan los Custodios que existan solo “requisitos legales habilitantes” para permitir a una empresa de seguridad privada operar. Dicen, que debería el Estado controlar no solo la legalidad, sino también la calidad de los servicios que prestan. Vuelven a insistir en que las y los trabajadores organizados tienen mucho que aportar al respecto.

El origen que disparó la publicación de este comunicado fue un hecho delictivo que ocurrió hace horas en el shopping Plaza Oeste en donde fue asaltada una joyería del centro comercial. Al intentar frustrar el hecho, el vigilador privado fue recibido con una ráfaga de balazos en la que salvó su vida de milagros. Recientemente hubo otros en Barrios Privados o al partir o llegar de sus domicilios. Finaliza el Sindicato de Custodios con una frase que pinta a sus salarios perforando la línea de la pobreza: “Valemos menos que la bala que nos mata”.