Desde el SINDICATO UNIDOS TRABAJADORES CUSTODIOS ARGENTINOS (SUTCA) denunciamos la conducta especulativa tendiente solo conservar o acrecentar sus ganancias de la empresa de seguridad privada MURATA. Dentro del personal están provocando decenas de contagios, con la trágica y evitable muerte de Miguel Olmedo. El deliberado encubrimiento de casos puede traer consecuencias impredecibles.

Miguel Olmedo tenía 64 años. Con antecedentes que lo ubicaban claramente dentro de los llamados “grupos de riesgos” solicitó su licencia correspondiente. Era hipertenso y con problemas cardíacos. La misma fue negada y fue advertido de un posible despido si insistía. El compañero cumplía sus funciones de custodia y vigilancia en un objetivo del barrio porteño de Recoleta. Sorpresivamente teniendo en cuenta sus antecedentes fue trasladado a Retiro, a metros del Barrio Carlos Mugica (Villa 31), a custodiar un parador destinado a personas en situación de calle. Allí ya se estaba registrando el pico de COVID – 19.  Resultó contagiado. El jueves pasado murió.

Esta actitud criminal no es nueva. Ya en el comienzo de la pandemia, el 20 de marzo se realizó una medida de fuerza en la estación Retiro del Ferrocarril San Martín exigiendo el cumplimiento de protocolos de prevención y la entrega de insumos de protección. Lejos de escuchar los legítimos reclamos, a 7 trabajadores se les impidió el ingreso a sus puestos de trabajo en los días posteriores y se los amenazó con despidos. Para abortar la organización de los trabajadores, son sacados de sus puestos y distribuidos en otros. Otros tantos tuvieron que sufrir la humillación de ser filmados por gerentes de la empresa con elementos de protección que nunca tuvieron y los obligaron a decir lo conforme que estaban con el trato de la empresa.

Estos mismos trabajadores usaban como vestuario y comedor un container que a la vez se utilizaba como módulo para recibir a pasajeros con síntomas de Coronavirus. Hace pocos días compañeros del mismo ramal reclamaban el aislamiento general debido a un positivo que debió ser internado en un Hospital de La Matanza. Nada de esto ocurrió hasta ahora.

En Campana sucedió exactamente lo mismo. Había dos conformados positivos y cinco sospechosos. No hicieron nada, hasta que Cristian Choque se descompensó mientras trabajaba y debió ser internado.

Es histórica la impunidad conque se maneja MURATA, elenco estable de todas las ganadoras de las licitaciones habidas y por haber dentro de la Ciudad de Buenos Aires. Fuerte aportante en las campañas políticas de Mauricio Macri. Debido a la alta rotación de su personal, que puede pasar de un servicio a otro y de la Ciudad de Buenos Aires a la provincia y viceversa, esto puede traer consecuencias impredecibles. JUSTICIA POR MIGUEL.