Desde el SUTCA no solo apuntamos el accionar irregular de las empresas de seguridad privada, también señalamos a los clientes que las contratan como responsables de la monumental crisis que atraviesa el sector. “Evitan de cualquier forma activar protocolos de prevención frente al Coronavirus En tiempos de pandemia todos pretenden sacar ventajas y sostener su rentabilidad a costa de la explotación de los trabajadores”.

Grandes clientes de origen público o privado dejan de pagar los servicios de seguridad privada, aunque son actividades esenciales que no han dejado de facturar. Tampoco aplican protocolos de prevención frente a la pandemia ni distribuyen insumos básicos de cuidados. Este combo viral aumenta los peligros de contagios ya que a los trabajadores no se les abona las licencias por COVID 19 y los compañeros no denuncian síntomas por temor a quedarse sin un plato de comida para llevar a su familia.

El ocultamiento de casos positivos es alarmante. Los clientes no los revelan para evitar el cierre de sus negocios. Los empresarios de seguridad tampoco porque el aislamiento de trabajadores es un costo que buscan evitar. El Estado no puede o no quiere aumentar las inspecciones. Lamentablemente esto se da en todos los rubros; desde cadenas de Hipermercados hasta importantes Sanatorios privados, desde imponentes edificios de lujo hasta formaciones de Trenes o importantes estaciones de trasbordo. Cada sector prioriza mantener sus utilidades y como siempre somos los trabajadores quienes exponemos nuestras vidas por salarios que se hunden por debajo de la línea de la pobreza. Somos una actividad “esencial”, pero nos pagan mal los sueldos y en cuotas y muchos ni siquiera abonaron el aguinaldo. Claramente a la hora de retribuir nuestro esfuerzo nos transformamos rápidamente en descartables.

Desde el Sindicato de Custodios aclaramos que intensificaremos las medidas de fuerza que vienen practicando a diario y vuelven a exigir mayor control estatal.