La nueva historia de la seguridad privada se comenzó a escribir el 17 de Agosto pasado cuando el Bloque Nacional realizó un historico paro contra una multinacional de capitales suecos. En esa oportunidad prometimos que la historia continuaría si no había voluntad de remediar la grave crisis que atravesamos. Fiel a nuestro estilo y con la coherencia que nos caracteriza desde hace años, no faltamos a nuestra palabra.
El viernes 3 de septiembre realizamos el DIA 2 del PLAN NACIONAL DE LUCHA contra empresas de seguridad y clientes que las contratan, ambos son responsables ante la ley por los trabajadores a los cuales les coartan sus derechos incumpliendo el convenio colectivo de trabajado. Las empresas son responsables por el incumplimiento legal, mientras que los clientes condicionan a las empresas de seguridad pagando precios viles por el servicio que contratan y son responsables solidarios por la situación de los trabajadores.
Mediante paros, ceses de actividades, cortes sorpresivos y simultáneos en puntos estratégicos, paralizamos la actividad bancaria, financiera y el transporte de caudales en la zona del microcentro porteño, con el fin de que los responsables de la desidia de la seguridad privada escuchen y solucionen los reclamos de los trabajadores.
La lucha no termino, el Bloque Nacional tiene su agenda fijada si las cámaras empresariales y los clientes persisten con las condiciones que motivaron estas medidas de fuerza, las cuales se profundizaran estratégicamente en mayoristas, supermercados, comercios, fábricas y en todo lugar donde haya un trabajador de seguridad privada.
En el contexto de estás medidas, CAESI estuvo festejando su 50 aniversario. Creemos que en medio siglo de existencia, una parte del sector empresarial ya debería haber aprendido la coherencia y responsabilidad necesarias que esten a la altura de las circunstancias y de las exigencias de los trabajadores y sus representantes legítimos. Los tiempos cambiaron, el recambio generacional de los trabajadores y la dirigencia gremial traen nuevos aires de esperanza, si los empresarios no logran adaptarse, quedarán indudablemente en el camino.

Prensa Custodios